Ferretería, cerrajería, suministro industrial y bricolaje.

IX Mesa Redonda de Cerrajería “Hay que potenciar la formación para quitar los miedos a las nuevas tecnologías”

Una vez celebrada la mesa de fabricantes-proveedores el pasado 27 de junio en Vitoria, procedemos a la celebración de la IX Mesa Redonda compuesta por Cerrajeros, Distribuidores y Fabricantes-Proveedores con una exhaustiva presencia, que refleja el interés que despierta la misma. El lugar de celebración es el habitual, en la empresa Martín de Leganés (Madrid).
Situación mejorada sin alegrías

Tras una breve presentación individual de los participantes, pasamos a analizar la situación general del mercado de la cerrajería y las relaciones entre cerrajeros y la distribución y fabricantes-Proveedores.
La opinión generalizada es de mejora en líneas generales. Parece que repunta algo y se espera que en el segundo semestre la cosa aún mejore más. También se señala que la situación no puede ir a peor y que el mercado va un poco a tirones sin seguir reglas fijas. La cosa mejora pero sin entrar en matices, porque se venden pocas unidades y cuesta mucho vender. Lo cierto es que la obra se mantiene parada y así no se pueden vender muchas unidades. Lo cierto es que hemos estado tan mal, que un cierto repunte nos vuelve muy optimistas. Todavía hay muchos dientes de sierra en la situación y no se logra esa consolidación que todos deseamos. Alguien apunta a una cierta tristeza, porque el cliente quiere y no puede, debido a la escasez de efectivo.
Hace falta incorporar producto innovador y presentar muchas ofertas para que el cliente se anime. Hay ligeros repuntas que es necesario consolidar. Los nuevos productos son un camino, pero no el único para lograr revertir la situación.


También se pide más acercamiento hacia los cerrajeros que necesitan una mano del fabricante para poder ser más competitivo. Es necesario continuar juntos con las mesas de trabajo y apoyar las iniciativas profesionales para que la situación mejore para todos los estamentos.  También se pide más información acerca de las novedades y la presentación antes de salir al mercado para que los cerrajeros pudieran testar el producto y lograr que el producto cumpla todas las exigencias antes de iniciar su producción a escala.

IX Mesa cerrajeria 2014Los robos ayudan

Otro aspecto es que cuesta mucho sustituir aquellos productos que aportan menor seguridad por su obsolescencia. Los robos mueven el mercado y salido a éste de nuevos productos antitarjeta, antidumping, etc permiten al cerrajero que se incorpore al mercado de la seguridad y logre mejorar la propia seguridad doméstica. Se aplaude esta incorporación, pero al mismo tiempo se critica que se abracen a una serie de productos que venden bien, pero que deberían desaparecer para dar paso a otros productos que tienen en catálogo con mayores niveles de seguridad.
También se señala que dentro del colectivo de cerrajeros se aprecia una tendencia de elegir productos de mayor valor añadido y mejores niveles de seguridad que en el futuro puede ser muy positivo.  Tenemos la oportunidad de que el cerrajero se suba al carro de la seguridad, aunque debemos agradecérselo a los ladrones que son los que van por delante y aportan las nuevas técnicas de apertura con mayor facilidad y empleo de herramientas y otros medios técnicos que complican la situación y crean inseguridad ciudadana y preocupación a los Cuerpos de Seguridad del Estado que tienen dificultades para atajar esta racha de robos.

Acercamiento al cerrajero

José Antonio Diéguez opina que el fabricante se ha acercado al cerrajero con nuevos productos y con nuevos elementos de seguridad. El fabricante hace un esfuerzo por apoyar al cerrajero y que escucha lo que se le dice para mejorar sus productos. Debemos mantener estas reuniones para fomentar el contacto, se nos escuche y que los productos sean más seguros.
Alberto Gutiérrez es de la misma opinión, pero la causa se encuentra en la gran necesidad que tiene el fabricante para vender. Siempre ha sido partidario del respeto de los canales, pero se acerca a ellos por la necesidad de facturar. Antes ni te escuchaban y ahora somos casi sus confidentes.
Jesús González opina que rompemos en muchos casos la cadena de la distribución. Explica las funciones de los tres canales y encuentra en esa necesidad que se rompan a veces la cadena. No debería ser así, pero se hace, como el distribuidor se pone a instalar, entrando en el campo del instalador. Otro problema es el intrusismo, que en muchos casos parece que no importa que estén en el mercado estos elementos incontrolados que perjudican mucho a los profesionales.
Alejandro Carrión está de acuerdo en que se han incorporado al mercado productos más seguros, pero que al final el cerrajero no lo solicita y por tanto no se instala en los domicilios. Eso implica que al no facturar el fabricante se vea en la necesidad de bajar calidades con lo que afecta a la seguridad. Ahora la policía aconseja instalar, después de los robos, productos que incorporen más elementos de seguridad. El canal de distribución siempre ha mostrado un gran acercamiento por ser el puente entre ambos. Se han presentado productos e informado de las alternativas del mercado para que siempre se vuelva a lo mismo. El problema es que vamos a precio y no vamos a seguridad.
Juan Antonio Guerrero piensa que existe ese acercamiento, pero no sólo por la necesidad, sino que en su empresa existe un departamento que se encarga de formar e informar al cliente y esa práctica se hace desde hace muchos años, inclusive en otras empresas en las que ha trabajado. No niega que existan empresas que acuden a todos los canales y que eso perjudica a las relaciones entre canales.
Francisco Guillén apunta que el fabricante paga por todo, mientras que el ferretero no les atiende y no pueden aprender y luego informar al cerrajero. La distribución debe escuchar al fabricante, pero nunca hay tiempo para nada más que para vender, pero no se puede vender sin conocer el producto. Ahora es más difícil distinguir los canales, cuando existen cerrajeros que tienen tiendas mayores que las ferreterías y con mucho mayor número de referencias.

Falta de formación

Isidro López señala que el ferretero sólo tiene interés por lo que vende y no tiene conocimiento (excepción de los especialistas) sobre lo que vende. Además impone precios muy caros y vende al particular al mismo precio que al cerrajero.  Eso no quiere decir que no se deban respetar los canales, que deben colaborar más entre sí. El problema es que el cerrajero debe cargar con las devoluciones y con las potenciales averías que se derivan en la postventa. Por eso pide que se vuelquen más en el cerrajero y los especialistas de la ferretería.
José Luís García de Vicuña dice que es muy fácil lo que quiere el cerrajero, cerraduras que se instalen fácil que no den problemas, es decir la ley del mínimo esfuerzo. Las cajas fuertes valen dinero sí queremos seguridad, sí la gente se gastara más dinero habría más seguridad y menos robos.
Eder Mendo dice que como fabricante se diseña producto en base a los comentarios del os cerrajeros, porque es necesario contentar a todos, aunque es difícil, porque la seguridad está reñida con el precio.  Se pueden hacer más cosas, pero la situación no anima a que invirtamos en nuevos proyectos, porque luego no son aceptados por el mercado o no se instalan y mueren en el almacén.
Martín Irisarri opina que es muy difícil  mantener un gran almacén lleno de producto. Discrepa que se venda al mismo precio al particular que al cerrajero, porque este goza de unos privilegios y siempre se ha hecho una labor de fomentar el producto, mediante la formación de su personal para que esté preparado para venderlo. Es complicado vender nuevos productos de alta seguridad, porque el cerrajero está acostumbrado a colocar gamas medias y le cuesta entrar en ese producto de más seguridad y precio.

IMG 2064Retiradas de catálogo

Carlos Rodríguez piensa que hay cosas solucionables y que el cerrajero se incorpora al mercado de la seguridad. Opina que sí se incorporan productos de seguridad, deberían eliminar de sus catálogos los productos que se han quedado atrás para poder defender su posición en el mercado. Apunta a que muchas veces se vende sin IVA, aspecto que los distribuidores niegan rotundamente. Los cerrajeros se encuentran con que no controlan los precios que han quedado en manos de las compañías de seguros. Deben buscarse una cierta diferenciación para intentar mantenerse en el mercado.
Eder Mendo señala que para el fabricante es complicado dejar de fabricar un producto que se vende, porque hay que atender a todos los segmentos y no olvidemos que existe un mercado de bajo precio al que no se puede renunciar y que se tiene que atender.

Respeto a los canales

José Antonio Diéguez quiere mantenerse respetuoso por los canales. El problema se plantea cuando no dispone de gama y además te hace la competencia al instalar cerrojos en las horas libres. Está claro que para acudir al fabricante hace falta volumen y en estos momentos, es complicado que puedan acceder. Ha tenido el caso de trabajar con un distribuidor de llaves que vende más barato al público y ha tenido que pasar vergüenza por no poder atenderle, porque ese distribuidor no ha colaborado con él. También se ha dado el caso de que los oportunistas han llegado a sus tiendas, han colocado el cerrojo y luego lo han pagado, cuando nosotros debemos ir con el dinero por delante.
Fernando Anítua es de la opinión de que el mercado es perfecto, pero hay que adaptarse al mercado. Sí se venden cosas baratas es porque el cliente o la compañía no están dispuestos a pagarlo. Seguro que todos querrían vender productos más caros, pero al final el mercado es el que marca las pautas. Piensa que en Madrid no existe el problema de atención conocimiento e producto que antes se denunciaba, pero que siempre existen casos reveladores que obligan al cerrajero a buscarse otros caminos para obtener los productos con los que trabaja. La crisis puede haber marcado esas dificultades, pero hay que adaptarse al mercado y a la situación. Sí el mercado pide ahora productos de mayor seguridad hay que ofrecerlos, porque si no te quedas fuera del mercado.
Francisco Guillén, indica que antes el cerrajeros hacía aperturas y marcaba los precios. Ahora es la compañía quien lo marca. Disponemos de un producto de mayor calidad, cilindro llave de puntos, etc, pero el cliente no lo quiere porque es unos euros más caro. El fabricante quiere fabricar y vender y formar a sus clientes para vender mejor. Aquí oigo hablar mucho de fabricación, pero producir productos es mucho más complejo que lo que la palabra indica, porque hay que hablar de cantidades y  un fabricante tiene que hacer matrices y vender muchas unidades para rentabilidad su inversión, para que luego venga otro, te lo copie y lo traiga de China.
Alejandro Carrión, no está de acuerdo con algunos planteamientos cerrajeros. Desde hace 14 años en ferretería Ortiz se  invirtió en planes de cierre para realizar amaestramientos complejos con servicio en 24 horas que ha sido poco utilizado por los profesionales. En su día hicieron una encuesta entre cerrajeros que mostraron poco interés, porque entonces no se hacían muchos amaestramientos, aspecto que ahora ha variado sensiblemente. Se hizo también una encuesta entre fabricantes de puertas para conocer las necesidades y darles respuesta. Se comunicó a los fabricantes y sólo uno mostró interés en el proyecto. La distribución ha realizado fuertes inversiones para dar servicio, pero no ha obtenido la respuesta necesaria entre los otros canales. Y señala que los márgenes aplicados por los cerrajeros aplican márgenes mucho más altos que los ferreteros, a excepción de las compañías de seguros que les marcan el camino.
Fran Márquez piensa que se respetan mucho los canales. Son pocos los que pueden comprar directamente al fabricante, porque las cerrajerías disponen de poco personal, salvo algunos casos, y pocos medios económicos para comprar y stockar. La policía ha empezado a colaborar gracias a los cursos de formación que les damos para conocer las técnicas de robo y nos ayudan en asesorar a los robados para que incorporen productos de mayor seguridad, aquí tenemos mucho que decir y se nos abre un campo interesante de cara al futuro.
Isidro López habla de las actuaciones de UCES y el conocimiento que adquiere la policía en el tema forense y el asesoramiento al ciudadano. Desde aquí pide  más colaboración al fabricante en su labor. Con respecto a su anterior intervención, dice que en su pequeña cerrajería dispone de más producto de cerrajería que todas las ferreterías de Guipúzcoa. Cuando les pides y no las tienen, ya tienes suerte de que te pidan la adecuada, porque no tienen conocimiento de producto. Otro problema es la diferencia de precios que existen entre las diferentes ciudades que hace que luego se apliquen tarifas tan dispares que crean dispersión. El cerrajero debe tener el producto de forma inmediata y no puede esperar un mes para realizar un trabajo.

Puntos débiles

Alberto Fernández indica que durante las mesas de estos años ha quedado claro que existen profesionales en todos los canales. Ahora bien,  sí el distribuidor pretende que las especificaciones  técnicas las traslade el fabricante al cerrajero sin que aquel tenga conocimiento técnico del mismo, no deja de ser una aberración.  El hecho de que haya cerrajeros que prescindan del producto de gama alta y se base en productos inferiores que se rompan y le garanticen una reposición, entiende que son profesionales de bajo nivel.  Sí un fabricante sólo trabaja con productos de rotación, pues será de bajo nivel. Cada uno marca su camino y por donde quiere ir. El fabricante tiene productos de seguridad añadida, pero sólo es el cerrajero el que los demanda, a excepción de los aquí presentes con un buen nivel de prescripción y formación de su personal. Hay que conocer como se pueden introducir los productos valor añadido y potenciar su demanda.

Domingo Santamaría apunta a la prostitución de la palabra seguridad. No se puede hablar de ella cuando se venden cajas de 30 €, que es lo que ahora parece que demanda el mercado. El fabricante necesita prescriptores para poder situar sus productos. Hace referencia a los programas en los que se habló de la ola de robos y que produjo una pequeña explosión de ventas, porque creó alarma social.
Gregorio González dice que en el fondo se vende al particular, pero no sabemos lo que quiere esta figura. El dumping no es una moda, es una realidad y debemos estar preparados para darles soluciones.

Martín Irisarri  indica que es muy difícil sustituir cilindros de baja calidad, porque la compañías no pagan y el cliente se conforma con lo que le instalan sin pagar más.
Domingo Santamaría informa que se paga tres veces más por un seguro de automóvil que por el seguro de hogar. Así dejamos en manos de las compañías el control de la seguridad. En Europa es la seguridad la que prima sobre el seguro y regula su valor, en base a las medidas de seguridad aportadas por el cliente. Tenemos el caso de las cajas de grado para las pistolas que en algunos casos cuestan más que la propia pistola y habría que ver cuantos funcionarios disponen de esa caja en sus domicilios para guardar el arma, cuando no están de servicio.
Raymond Fontao apunta, que a lo mejor no está lejos el momento en el que las compañías impongan el producto de su propio almacén y que el cerrajero sólo cobre por el servicio.

IMG 2039Diferencias

José P. Wong está de acuerdo en que se va a lo fácil y que cada vez hay menos profesionales. Nos encontramos con verdaderos marrones realizados por estos aperturistas que no saben nada más que romper los problemas fáciles. Otro problema es que otras profesiones de instalación gozan de precios PVP y nosotros estamos a veces desorientados a la hora de cobrar a un cliente por un trabajo menos habitual. Son completamente diferentes, porque cobra su trabajo y además cuenta con un diferencial obtenido al comprar el producto.
José Luís García de Vicuña es de la opinión de que ese es el mercado que hay que recuperar para el cerrajero.
Carlos Rodríguez indica que la información del fabricante debe ser clara y no llevar a engaño en sus instrucciones en la propia caja. Quizás habría que imponer unos grados y testar una serie de productos.
José Luís García de Vicuña indica que el problema es que en muchos casos el fabricante no conoce bien las aplicaciones de su producto, porque no tiene un gran departamento técnico y tampoco ha testado el mismo con un cerrajero.
Isidro López afirma que el cerrajero nunca va contra el fabricante y se producen malentendidos.  Con el tema del DS 15 aquí en Madrid se hizo una gran propaganda negativa, porque se había vendido para puertas baratas que se abrieran por dumping y luego ha sido la propia policía quien ha hecho la publicidad negativa, no los cerrajeros.
Martín Irisarri señala que ha sido el mismo problema con las Borjas en Euskadi que ha obligado a cambiar muchas cerraduras y solicita de Vicuña que indique como se venden las herramientas especiales.
José Luís García de Vicuña indica que siempre se han vendido las herramientas especiales con la identificación del propietario, Lo que sucede es que existen tantas páginas de Internet que venden abiertamente cualquier tipo de herramientas sin ningún límite.

Rechazo a la formación

Para Francisco Guillén la formación es cuestión de tiempo. No se facilita tiempo para formar a los empleados, ya que los propietarios no dejan que se les forma para que luego no puedan competir con ellos. El dueño nunca va a despachar al cliente. Así se facilitan los productos sin ninguna prescripción, porque no saben al no contar con tiempo para formarles.
Gregorio González indica que es bueno que se hable bien de tus productos y sí sólo interesa el precio, poco más se puede hacer.
Jesús González piensa que la información hacia los cuerpos de seguridad se deriva al informar a diferentes niveles. Como se facilita una información incompleta por falta de tiempo y así la policía facilita una información inexacta. Se está tergiversando un poco la información que les facilitamos. Y facilitan al consumidor información errónea que el ciudadano considera sagrada.
Juan Sánchez explica que la visión de Silca es que el cliente vaya a ellos. Le invita a una presentación y puede ver sí las necesidades del cliente se satisfacen con lo que se les ofrece. El cliente viene dispuesto a escuchar y eso facilita las cosas. Cada día reaprende algo con los equipos de Silca.
Martín Irisarri indica que eso no es lo habitual y que los distribuidores no llegan muchas veces a conocer bien el producto.
Raymond Fontao no entiende por que un propietario no deje que sus empleados se formen para poder vender mejor el mismo, sólo por miedo a que mañana sea competencia.

Llegar al cliente final, ¿cómo?.

Olaia Elcoro señala que es muy complicado llegar al cliente final y han colaborado con el ferretero para obtener de primera mano sus necesidades y dar soluciones. El ferretero sí que ha colaborado, y se ha obtenido una información importante para estar al día. Otra cuestión es que sí podemos fabricarlo o no, porque hay que hacer muchas inversiones y realmente no hay ventas que lo justifiquen.

Jorge Segura señala que su cliente tradicional ha sido el cerrajero y se han incorporado recientemente a la ferretería. Les gusta mucho escuchar sus necesidades para poder transmitirlo a los técnicos y analizar su viabilidad de fabricarlo. También se facilita información por medio de Newsletter con lo que intentan que su cliente esté al día con los avances de Kaba.

Jesús González aporta que se debería realizar una renovación en la gama de cilindros y cerraduras para clasificar la oferta que luego se deba hacer al cliente.
Para Gregorio González la solución está  en que quien debe vender el producto lo explique, argumente y le venda la seguridad adaptada al precio que quiere pagar. De hecho en las puertas existen  normativas de obligado cumplimiento y que son un mínimo para cada producto que vendemos.
Eder Mendo  se queja de que el ferretero no sabe defender el producto, porque no es capaz de transmitir al consumidor las diferencias importantes que existen entere un cilindro de seguridad  y el convencional. Disponen de una gama completa de cilindros de serreta, puntos, etc, pero al final se venden los convencionales por falta de prescripción. Se va a precio, precio, etc.

Olaia Elcoro opina que cada vez se les exige más normativas con el costo que supone y sin embargo nadie se lo exige en España. Caso contrario en Europa en que existe esa demanda.

Gregorio González incide de nuevo en el tiempo que se debe emplear en formar y explicar la defensa de ese producto.

Para Alfonso Campayo la distribución esta bien concebida con buenos profesionales que son los que contactan con el público, pero el fabricante no puede llegar hacia el cliente final sin la ayuda del distribuidor.
José Luís García de Vicuña indica que quizás el problema pase por contratar una empresa de comunicación y que realice esa función con el correspondiente coste y así poder educar al consumidor sí es que pueden.

Educación del consumidor

Pasamos a la segunda parte del coloquio con el inicio por parte de Alberto Fernández que indica que se deberían limitar los productos que no aportan un mínimo de seguridad. Es fundamental llegar al consumidor, pero no sabemos cual es el camino. Confía plenamente en los cerrajeros que han dejado de ser cerrajeros para convertirse en empresas de seguridad y prescriptores de la misma. Quizás falta que en los sistemas mecánicos va por delante la puesta en marcha de técnicas de extrusión que en la electrónica. Este es el futuro y aporta una gran flexibilidad en su implantación y una apuesta directa de TESA que se ha convertido en plataforma de producto para su grupo multinacional en materia de control de accesos. Los fabricantes tienen el producto, visión de mercado y necesitan que los cerrajeros sean capaces de transmitir al consumidor esa información para que sea efectiva.
José Antonio Diéguez advierte que en muchos casos es menos vulnerable la mecánica que la electrónica. Es cierto que los cerrajeros están por dar un plus e incorporar nuevas soluciones con una particularidad, que el fabricante debe formar al cerrajero para instalarlo. Está claro que un incremento de plantilla debe ser un perfil electrónico o relacionado con las nuevas tecnologías. Además a los asociados de CERRACOR lo que les gusta es dar cursos.
Para Isidro López es fundamental dar las explicaciones necesarias que se puedan trasladar al consumidor o a las asociaciones que les representan (OCU) para que conozcan las soluciones que hay en el mercado.
Según Francisco Guillén los consumidores en un 90 % compran por necesidad y proximidad, por lo que lo más urgente es lograr que los ferreteros gocen de unos establecimientos bien ordenados, limpios, bien surtidos y con facilidades para el aparcamiento. A partir de ahí ganamos mucho. Los negocios tienen que estar preparados para adaptarse a las nuevas tecnologías.
Para José Luís García de Vicuña el futuro es la electrónica, pero junto a una parte mecánica, porque ambas por separado tampoco van a solucionar nada. El tema de la OCU puede ser un   complicado, porque a lo mejor nos equivocamos, ya que primero tenemos que solucionar la comunicación profesional para poder llegar luego al consumidor con un mensaje de fácil comprensión y el menor coste posible. Es necesario que sepan lo que estamos haciendo.

IX Mesa Redonda de Cerrajería

  • Raymond Fontao Silca
  • Olaia Elcoro Cvl
  • Martín I
  • Juan Antonio Guerrero
  • Juan Sánchez Silca
  • Luís Iglesias Tesa
  • Jose Vert Cefiba
  • Jose P
  • Jose L. Gcia. De Vicun
  • Jesus González Claus

La revolución está ahí

Jean Pierre Maire apunta a que todo el mundo lleva móvil, abre el coche con llave electrónica, las cajas profesionales no se vende ninguna sin cierre electrónico. Los consumidores están deseando comunicarse con algo. Por eso hay que aprovechar esa oportunidad que nos concede la comunicación y los medios electrónicos. Los cerrajeros deben liderar ese cambio y marcar el camino a los usuarios y actualmente no lo veo.
Francisco Guillén opina que somos pioneros en casi todo y que tenemos un país avanzado, pero el problema es que nadie quiere gastarse el dinero.
Jesús González piensa que los actuales fabricantes de electrónica son tradicionales fabricantes de mecánica y aportan un cierto miedo hacia el progreso del que se contagian los cerrajeros que piden soluciones mecánicas para poder corregir los errores de la electrónica. Recomendaría formar a un equipo en materia electrónica que podría crear un bolsa de trabajo que permitiera a los cerrajeros incorporar personal nuevo que anime a los cerrajeros a sumarse al mundo electrónico que ahora ser contempla un poco alejado por el miedo a su adaptación.
Eder Mendo informa que su target de cliente no se adapta a la electrónica, a pesar de su intento de aportarla. También habría que diferenciar entre la electrónica y la mecánica eléctrica. Llevan estudiando el intento de educar al consumidor. Peto todavía no han dado con la fórmula, porque es muy difícil contentarlos.
Alfonso Campayo opina, como Francisco Guillén, que los productos existen y que aportan ese nivel de seguridad que se necesita. Su empresa utiliza todos los medios a su alcance, como reuniones, ferias, mesas, folletos, webs, cursos, para intentar llegar a mayor número de personas. Hay cosas que no se pueden comentar, como el caso del dumping que lo conocemos desde hace muchos años, pero teníamos prohibido comentarlo y mira la que se ha liado con su comunicación. Para él, lo ideal sería una feria tipo Expocio en la que podamos hablar directamente con el consumidor y transmitirle estos productos y los niveles de seguridad que pueden aportar.

Más unión

Ángel Sanz, le parece bien el argumento de proximidad, pero en el tema del automóvil, los cerrajeros ya se preocupan de tener un local con más espacio. Cree que los locales de los cerrajeros están bien situados y aportan un buen servicio. Sin embargo, nos falta asociacionismo y que todas las asociaciones remen del mismo lado. Sí somos más, tenemos más oportunidades de que nos escuchen, porque sí seguimos en la misma línea no vamos a ningún lado y nos encontraremos con facturas de aperturas por valor de 700 euros. Sería conveniente que estas asociaciones, tipo OCU, que indiquen a sus miembros que existen organizaciones de cerrajería que tienen a profesionales regulados, formados y que van a aportar un servicio por un precio justo. La electrónica se asimila a precio caro y aquí es difícil que se incorpore con la situación actual. La electrónica la incluye más la gente en la domótica para controlar todo un poquito. Es necesario asesorarse entre todos para ganar en credibilidad y profesionalidad y así la gente informar más al cliente.
Olaia Elcoro informa que disponen de una empresa para el campo electrónico, pero su sensación es que hay mucho miedo por el desconocimiento. Se puede simplificar mucho el control de accesos y ganarse al consumidor por medio de la formación, que se puede aportar de una manera simple para luego transmitirla al consumidor.
Raymond Fontao piensa que todos los presentes gozan de buenos productos, pero hace falta hacerlo llegar al consumidor. Opina que hay medios como las redes sociales para distribuir esa información de forma efectiva. Su propia web es un medio para hacerlo, sobre todo en el tema de duplicado de llaves de coche. Sí se gasta todo el dinero en hacer menos productos y proteger los márgenes del ferretero, no va a quedar nada para la comunicación.

Rechazo a los avances

Para Carlos Rodríguez queda mucho camino, porque el consumidor no quiere hablar de la electrónica, principalmente porque quiere tener su llave y no quiere otras historias. Ha hecho intentos de llegar al consumidor, pero es muy difícil, porque no te deja mostrarle tu proyecto ni defenderlo para su instalación. La verdad es que sí desde la obra las puertas aportaran un nivel mínimo de seguridad, quizás estuviéramos hablando en otros términos.
Juan Antonio Guerrero apunta que ellos fabrican cierrapuertas de todo tipo, pero no sabe sí los cerrajeros los montan.

Juan Sánchez informa que, al principio ningún cerrajero hacía llaves de coche. Fue un comienzo y muchos  cerrajeros ya se han incorporado a ese mercado, porque les indicamos que había un camino que es una alternativa para el consumidor sobre los problemas que suponen los duplicados en los concesionarios.
El paso de la mecánica a la electrónica debe ser pausada para Jean Pierre Maire. Se deben cambiar cerraduras obsoletas e introducir cerraduras electrónicas poco a poco. A lo mejor hay que dividir las empresas en dos y hacer caminos separados.

Olaia Elcoro indica que hay un gran desconocimiento, porque muchos creen que se debe  cambiar la puerta para incorporar la cerradura electrónica, hay que acabar con esos miedos.

Alejandro Carrión opina que es muy difícil por el miedo que existe a lo desconocido. Existen productos en el mercado, pero cuesta mucho con vencer al consumidor de las ventajas de un control de accesos o la incorporación de cerraduras electrónicas.

Para Fernando Anítua la electrónica es mucho más compleja. Antes se robaban muchos casos con violencia y ahora se hace de forma más limpia, porque la electrónica también tiene sus defectos.  Un sistema electrónico doméstico se asocia a un sistema domótico y cuando falla se viene todo abajo. Por eso el cerrajero se tiene que especializar muchísimo para poder atender a ese mercado. En Ojmar, que instala cerraduras electrónicas para gimnasios, hay detrás un SAT, porque es la única manera de solucionarlo. Para él, la electrónica no es el futuro sino una solución más para el mercado.

Ángel Sanz no entiende por que la electrónica debe hacerse personalizada con componentes diferenciados. Deberían estar standarizados. En el campo del cierrapuertas el problema es que se han vendido muelles al particular sin ninguna explicación y formación y no se sabido aprovechar sus prestaciones y han  generado  muchas averías que ahora debemos solucionar los cerrajeros.

Fran Márquez opina que se debe formar al cerrajero para que puedan instalar estos equipos y potenciar su conocimiento entre los consumidores.